미 프라이머 포메아
mi primer poema
como todo buen poema
no fue un poema en realidad
sino una conversación incómoda
con un padre que hablaba del amor
sin conocerle sin atreverse siquiera
a mirarle el fondo de los ojos
a esa bestia púrpura
de lágrimas y vísceras
que baila con nerviosismo
y esperanza